De Como El Rey Melchor Era Sevillano de Tartesos
Estábamos en la calle Baños en su estudio-taller, en la casa más antigua que existía en Sevilla, tar antigua que para entrar en ella había que bajar tres e cuatro escalones, al nivel de cómo era Sevilla en el siglo XIII cuando vine San Fernando.
Y de repente me dice Fernando Marmolejo, — ¿Qué clima hará ahora en Alemania? Tú has estado allí y lo sabras-.
-Pues sí, le contesté. ¿A qué ciudad te refieres?
– A Colonia
-Pues ahora es invierno, entre cuatro y diez grados. Pero ¿para qué quieres saberlo?
– Porque tengo que ir a Colonia.
-¿Y qué se te ha perdido en Colonia?
-Voy a buscar a los Reyes Magos.
En efecto, mi amigo Fernando Marmolejo Camargo, el más ilustre de los orfebres del mundo en aquellos entonces, tanto que había tenido que hacer dos cálices para dos nueves Papas, y la cubertería para la Casa Real de Grecia ,para la boda de la princesa Sofía con el Principe se España llamado Juan Carlos. Orfebre de Papas y de monarcas. Y ahora a ver a los Reyes Magos en Colonia. Porque sí, allí están enterados Melchor, Gaspar y Baltasar.
Y el Ateneo de Sevilla, por el aquel de su Cabalgata de Reyes, quería tener en su Docta Casa, una réplica de Ia urna en que se guardan les restes de les santos reyes, en la catedral de Colonia.
Nuestro emperador Carlos I de España y V de Alemania, encargó a su principal embajador Ayuala ir a buscar los venerables restos den el santuario ortodoxo en Tierra Santa, reunidos allí por otro emperador, bizantino, cuando la separación de Bizancio del Imperio Romano.
Los tres Reyes, citados en la Biblia come Magos, o sea sabios, se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar, y representaban a las tres partes del mundo conocido entonces, Europa, Asia y Africa, y las tres razas, blanca, amarilla y negra. Todo an símbolo de que la Humanidad es única y las tres razas forman un solo pueblo. Un alegato de la religion cristiana contra el racismo. Conste.
Para que mi amigo Fernando Marmolejo no se marchara de vacío sino bien informado, le expliqué que el rey negro, Baltasar se llamó así, porque su nombre se forma: de BAAL, que significa señor en lengua somalí, y de TSAAR que significa desierto. Per consiguiente Baltasar es Señor del Desierto, referido al gran desierto e sea el de Saar, el Sahara.
Gaspar, el Segundo rey, el amarillo. Su nombre es eslavo oriental, o sea de la Rusia asiática, y de GSFOD occidentalizarse forma GASPAR.
Y Melchor. – Melchor es, pronunciado en griego MELKOR, de MALEK el rey. O sea significa el Rey. Pero ¿rey de dónde?
También en la Biblia, no en los evangelios sin en el Antiguo Testamento, aparece el reino de Tarschis, al occidente, el más occidental de Europa, lo que equivale a decir el más europeo, como conviene. Tarschis es Tartessos, desde donde iban los barcos al reino de Salomón cuando Salomón estaba construyendo el Templo. De Tarschis llevaban la plata y el bronce. La plata de Almadén de la Plata y De Arroyo de la Plata, y el bronce hecho con el cobre de las minas de Tarsis y de Riotinto Todavía más: los judíos negociantes que se habían establecido en Andalucía, al terminar Salomón la construcción del Tempo, le enviado como presente una gran tabla de bronce, rizada y ondulada como las olas del mar, para que sobre ella pusiera la célebre Arca de la alianza. Los siglos lo trastruecan todo.
Desapareció el Tempo, se perdió el Arca. Murieren los tres Reyes y sus restos se reunieron en Bizancio y de Jerusalem a Colonia.
Yo no suelo escribir lo «políticamente correcto» así que cuándo hace ya años hilvané las etimologías de les tres Magos, hubo quien se picó. Porque mientras fueran simple leyenda piadosa, podía pasar. Pere empezar a identificarles como realidad ya era demasiado, Decir que hubo tres magos montados en camellos, podía admitirse, pero ¿y si resultaba verdad? Porque un negro , Rey y ademas señor del Sahara, no podía gustar (Todavía ningún negro había llegado a Presidente de los Estados Unidos). Pero ¿y Melchor? Un español, y ademas andaluz. Los andaluces pueden ser cantaores, bailaores, y hasta toreros, pero representar universalmente a la raza blanca, y nada menos que a Europa era demasiado! Mais ce n’est pas possible! Aber das ist unmöglich!
Total, que rechazaron a les tres Reyes Magos, y pusieron en su lugar a un tal Santa Xlaus, montado en un trineo tirado por renos. Eso sí que era Europa.
¡Cómo se reía Fernando con mis teorías! Pero ¡ay! ¡la vida funciona así! Si vives muchos años se te van muriendo los amigos, y sole te quedan los recuerdos. Por eso estoy recordando a mi amigo Fernando, ahora que vienen per la Campana les Reyes Mages de la Cabalgata.
© Jose María de Mena
© David de Mena 2019
